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La ruta del nearshoring en Panamá y la región

La reciente alianza entre EE. UU. y Panamá para explorar oportunidades en la cadena de suministro de semiconductores es una muestra de cómo el nearshoring avanza en la región, generando nuevos negocios.

Por Lenny Durán

El nearshoring se está moviendo con rapidez en América Latina y el Caribe. México y Brasil, las principales economías de la región, encabezan las oportunidades  por estar más industrializados en la región.

Galo Molina, presidente de Planet Cargo, ex presidente de Alacat y tesorero de Fiata, destacó en el marco de la Cumbre Latinoamericana de la Industria de la Marina Mercante, Lammis 2023, que miles de millones de inversiones americanas están llegando a ALC. En el juego entran también Colombia, República Dominicana y Panamá, que  recientemente firmó un Acuerdo de Asociación con los Estados Unidos para explorar el desarrollo de tecnología de punta.

Esta alianza iniciará con una revisión de la industria de semiconductores de Panamá con miras a una futura colaboración en el desarrollo de este importante sector, que beneficiará a ambos países y también al resto de la región.

Molina, uno de los ponentes de Lammis 2023, destacó que el sector tecnológico será uno de los más beneficiados con el nearshoring en la región. La interrupción de las cadenas de suministro por parte de China, debido al Covid-19 y los factores internacionales externos generaron que países como los Estados Unidos reconsideraran traer sus operaciones a países más cercanos. 

“Nosotros estamos más cerca al gran mercado de consumo (Estados Unidos) y ellos a su vez de nosotros, que somos proveedores de materias primas. Se han dado cuenta de que le cortaron cinco veces la cadena de suministro el año pasado (el caso de China) por supuestamente encontrar un caso de Covid en un puerto y cerraron por 30 días el Puerto de Shanghai y lo volvieron a repetir”.

Una oportunidad de oro para Panamá

El mercado de semiconductores (chip pequeños que se encuentran en la mayoría de los dispositivos electrónicos, electrodomésticos, sistemas de entretenimiento, PC, celulares, satélites en órbita y misiles de grado militar, entre otros dispositivos) se ha expandido de forma significativa.

La demanda a nivel mundial aumentó durante la pandemia de Covid-19 en comparación con niveles previos, logrando un crecimiento de 6.8% en 2020, destaca el informe “Mejorando el papel de América Latina en la cadena de valor global de semiconductores”, elaborado por el Centro de Innovación e Investigaciones Logísticas Georgia Tech Panamá, donde resalta las ventajas competitivas de esta industria en el ámbito global y local.

La consultora McKinsey señala que la industria de los microchips está orientada a convertirse en una industria de $1 billón para el final de la década, con un crecimiento potencial proveniente de la creciente demanda de componentes semiconductores en industrias que impulsan la Inteligencia Artificial (IA), internet de las cosas (IoT) y aprendizaje automático (ML), refiere la investigación de Georgia Tech.

Cada día aumenta la necesidad de chips más pequeños, más rápidos y más energéticamente eficientes ante el advenimiento de nuevas tecnologías como la 5G, así como ante los avances en  la industria automotriz y de atención médica.

Investigación y desarrollo, diseño, fabricación, pruebas, montaje y embalaje son algunas de las etapas que componen la cadena de valor de semiconductores, lo que representa grandes oportunidades de negocios para ALC y en especial para Panamá con la firma del acuerdo con los EE. UU.

Otro informe reciente publicado por la Asociación de la Industria de Semiconductores destaca que en 2022 las ventas mundiales alcanzaron un récord de $573.5 mil millones, lo que indica un aumento de 3.3% desde el año anterior. Además,  pronostica que las ventas mundiales de la industria de semiconductores disminuirán a $556 mil millones este año y saltarán a $602 mil millones en 2024.

En América Latina, México también busca expandir su mercado de semiconductores en los estados del sur en asociación con los Estados Unidos.  Ambos países acordaron recientemente aumentar la competitividad de su suministro compartido. México contribuiría en el montaje, embalaje y con la fabricación de obleas.

En el informe, Georgia Tech Panama coincide con Galo Molina en que las tensiones entre Estados Unidos y China, así como los desequilibrios provocados por la pandemia favorecen al mercado de la región.

Panamá como hub logístico tiene grandes ventajas y también desafíos. “Los clústeres integrados que ya prestan servicios a cadenas de valor globales, como el centro logístico de Panamá, de rápido crecimiento, tienen una ventaja para apoyar las capacidades operativas de la región y ofrecer oportunidades de crecimiento futuro. Lograr esa integración en la cadena de semiconductores requerirá un esfuerzo concertado en toda la evaluación exhaustiva de los retos y complementariedades regionales”, destaca el informe de Georgia Tech.

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