Los océanos ofrecen numerosos servicios ambientales dentro de los que se encuentran la captación del Dióxido de Carbono (CO2) que se libera en la atmósfera. Sin embargo, el aumento de sus niveles ha provocado cambios en el grado de acidez de los océanos, disminuyendo el PH del agua y cambiando la química del carbonato de estas afectando las especies que en ella habitan.